jueves, 17 de mayo de 2012

Los rostros del Padre

Presentamos aquí la ponencia de la hermana Zoraida Duque en la Asamblea de los Superiores Mayores de la Conver (30 de abril - 03 de mayo del 2012), cuyo tema es "Abramos espacio en nuestra mesa". Tenemos una invitación a reflexionar sobre las imágenes de Dios que manejamos, para rescatar la verdadera: aquella que nos enseña el mismo Jesús, reflejada en sus palabras y acciones.

Los rostros del Padre
Hna. Zoraida Duque

Cuenta una vieja historia de la Biblia que una noche Jacob se echó a dormir en medio del campo. Como de costumbre iba huyendo, en este caso de su hermano Esaú que lo perseguía a causa del polémico "lentejas por primogenitura" que los interesados pueden leer en Gen 25,29-34. El caso es que Jacob se pasaba la vida escapando y casi sólo cuando era de noche y se echaba a dormir, podía Dios alcanzarlo. Aquella noche soñó con una escalera que, plantada en la tierra, llegaba hasta el cielo y por la que subían y bajaban ángeles. Jacob se despertó  lleno de estupor y llamó a aquel lugar "morada de Dios" (Gen 28,10-22). Mucho tiempo después lo encontramos diciendo: "Soy yo demasiado pequeño para toda la misericordia y fidelidad que el Señor ha tenido conmigo..."(Gen 32,11): un hombre de "lo útil" había comprendido el valor de "lo inútil."
Al releer hoy esa historia podemos quedarnos tan estupefactos como Jacob ante la noticia que la narración nos comunica: el mundo de Dios y el nuestro están en contacto, la escalera de la comunicación con El está siempre a nuestro alcance, existen caminos de acceso a Dios y posibilidad de encontrar su rostro y de acoger sus visitas. Esto implicó todo un camino de conversión que fue parejo con la historia del personaje.
Otra narración pintoresca del Antiguo Testamento nos cuenta que un tal Jonás, de profesión profeta, había puesto también los pies en polvorosa para escapar de Dios que quería enviarlo a anunciar salvación a Nínive. Pero Jonás, como buen israelita, aborrecía a los ninivitas que eran gentuza pagana y no estaba de acuerdo en colaborar con Dios en el disparate de convertirlos. Así que, en vez de tomar el camino de Nínive, se embarcó en dirección contraria, rumbo a Tarsis. Pero Jonás no contaba con la terquedad de Dios ni con la gimkana de obstáculos que iba a encontrar en su huída: hay una tempestad, los marineros le tiran al mar y se lo traga un inmenso pez. Y mira por donde, a Jonás el fugitivo no se le ocurre mejor cosa que hacer en el vientre del pez que ponerse a rezar. A un Dios que no piensa como yo es mejor huirle.
Y cada uno de nosotros podría concluir acertadamente: "pues si este tipo encontró a Dios en una situación semejante, quiere decir que cualquiera de los momentos que yo vivo, por extraños que resulten, nunca serán tan insólitos como el interior de una ballena, así que, por lo visto, todos y cada uno de los lugares y situaciones en que me encuentre: los atascos de la panamericana o de la Valle Coche, el vagón de metro, la cola del mercado o la cumbre de una montaña, son lugares aptos y a  propósito para encontrar el rostro de Dios.
Todo parece indicarnos que no existe ningún lugar, ni situación, "fuera de cobertura" para encontrarlo, ni existe un determinado modo de ser, de personalidad, de neurosis que facilite u obstaculice el cara a cara con Dios.
Al hojear las páginas de la Biblia nos encontramos a unos cansados y agobiados junto a un pozo, a otros en la orilla del mar preocupados, o en medio del tumulto de la gente curioseando a ver qué pasa, o en la más absoluta soledad del desierto, o al lado de una tumba derrumbados por la muerte, o con un niño en brazos experimentando la angustia o la alegría de la maternidad, o junto al lecho nupcial saboreando el amor, o rodeados de leones que atacan y agreden, o probando en una y otra fuente de amor como la samaritana. Expectantes y  vigilantes como la cananea, con miedo a los demonios que acosan a su hija, con prejuicios o sin ellos… Y desde unas condiciones anímicas a veces idóneas y muchas veces no tanto: furiosos o agradecidos, en las fronteras de la increencia, la rebeldía o el escepticismo, lo bendicen o lo increpan desde la cima de la confianza o el abismo de la desesperación. Todo parece decirnos que cada quien lo puede encontrar desde su condición humana y su circunstancia de vida y que el secreto está en conocer y ensanchar las zonas de contacto. Algunos fracasan porque se empeñan en encontrarlo desde una situación que no es la suya… Y sólo desde la propia situación podemos concienciar, nombrar, acoger, tocar y ver el rostro del padre que a cada quien se revela con un nombre diferente. Nuestras vidas como variados tapices están ante Dios y él sabe mejor que nadie apreciarlos, valorarlos, acariciar su textura, admirar el revés de su trama y hasta remendar sus rotos.
Partiendo de nuestras experiencias, decía Juan Pablo II, las personas tienden a imaginar la divinidad con rasgos antropomórficos que reflejan su mundo humano. Es preciso, entonces, tener presente el claroscuro de nuestras experiencias para disipar sombras y equívocos y hacer que resplandezca la luz, tal como sucedió con los personajes a los que hemos hecho alusión. Ni Jonás se quedó escondido en la ballena, ni Moisés desesperado en el desierto, ni la samaritana enconchada en la vida que llevaba…
Las decepciones que hemos tenido en nuestra vida, la crisis de autoimagen, la crisis de realismo, las experiencias importantes de nuestra vida tanto positivas como negativas, han ido configurando nuestra percepción de Dios. El rostro que tuvo en la infancia no es el mismo de la adolescencia, ni de la adultez.
Hoy no resulta extraño hablar de la necesidad de ir purificando la imagen de Dios. En cada fase de la vida, el rostro de Dios va tomando matices y características que van de la mano con la construcción de la propia identidad como seres humanos. Como religiosos y religiosas es importante que entremos en un proceso de reconstrucción de la imagen de Dios, también desde el carisma que ha ido configurando nuestras vidas, y que nos ha dado identidad.
Este es un elemento muy importante y que no siempre consideramos. Nuestros carismas por ejemplo enfatizan algunos aspectos de la realidad y dejan otros en un segundo plano. El aprendizaje, la asunción de los rasgos del carisma que son propios de mi congregación le van dando sentido a unas acciones más que a otras. Pongamos por caso el carisma franciscano de la pobreza o minoridad que implica una confianza paradójica en la fuerza de la vulnerabilidad y conciencia de la propia debilidad. El franciscano aprenderá los rasgos del carisma a medida que vaya realizando acciones que, aunque son comunes a mucha otra gente, no tienen el mismo sentido si las hace un jesuita o un salesiano. La acción es la misma, pero para cada uno de ellos tiene un sentido diferente.
Todos profesamos los valores evangélicos de la universalidad y la pluralidad, seamos o no de congregaciones misioneras, pero es evidente que para una religiosa o religioso de una congregación misionera ad gentes, sus conflictos de diferencias con las personas con las que convive en la comunidad, tienen una densidad que no existe si estos conflictos se producen entre hermanas de una congregación cuyo carisma no es estrictamente misionero. 
Hay un número significativo de religiosas que se sienten comprometidas con la causa de las mujeres desde el valor incondicional del ser humano como tal y desde la inclusividad igualitaria que implica la comunidad de Jesús, y en más de un caso tales valores las llevan a adoptar planteamientos abiertamente feministas o militantes. Para una congregación que, como las oblatas o las adoratrices se dedican por fuerza del carisma a las mujeres violentadas y maltratadas, la participación en actividades feministas, adquiere una densidad mucho mayor que si se trata de otras congregaciones, cuyo carisma se exprese en la atención misericordiosa hacia las personas físicamente enfermas.
A través de estas acciones leídas a la luz del carisma, éste se va interiorizando y haciendo carne de la propia carne. Me llamó la atención en la semana de trabajo con las junioras que se preparan a sus votos perpetuos, una cierta dificultad para identificar en cuál vena de su personalidad el carisma se había hecho carne. En todo esto hay una imagen de Dios implícita, un rostro  que se va asimilando.
El sentido carismático obra en el yo individual y colectivo de la congregación, le da connotaciones específicas al rostro de Dios en esta doble dirección: de dentro hacia fuera y de fuera hacia dentro. La vivencia del carisma no se adquiere de forma automática, como si estar dentro de un determinado contexto bastara para ello. En necesaria una lectura carismática de lo que hacemos.
Es deseable que maduren aquellos rasgos más infantiles y adolescentes de la imagen de Dios, a la par que pasan a primer plano aquellas características del Dios de Jesús y de Jesús mismo que impregnan el carisma. Este cometido es, inevitablemente, una tarea potencialmente rica y expansiva para la propia espiritualidad, para la propia identidad. Ayuda a ir construyendo el sentido de todo aquello en lo que la congregación se expresa.
La relación entre imagen de Dios, carisma e identidad implica tener en cuenta el punto de vista del propio carisma, los rasgos del Dios de Jesús que nuestros fundadores y fundadoras proponen y que le dan identidad a nuestra congregación, a los que pertenecemos a ella.
El camino va de la afirmación de la propia identidad a la afirmación del carisma y en este proceso se va purificando el rostro de Dios.
Un aspecto importante en este camino es el trabajo de limpiar y reconstruir la experiencia de Dios. Hay que aprovechar todo el caudal de nuestra propia vivencia de fe y de nuestro carisma específico. Para ello es necesario en primer lugar, realizar  una depuración de los fetiches de Dios que nos han acompañado a lo largo de nuestra historia para entrar en la relación gratuita con el Dios de Jesús que nos proponen nuestros fundadores y fundadoras y que le da identidad a nuestro ser.

DEL FETICHE AL DIOS DE JESÚS

El primer paso que debe darse es garantizar que la relación con Dios esté dada en el encuentro personal con el Dios que Jesús nos reveló y que nuestros fundadores enfatizaron, y no con imágenes distorsionadas de Él. Cuando se hace un trabajo personal profundo, y se conoce el barro del que estamos hechos, nos damos cuenta que a lo largo de nuestra historia personal han surgido, nos han metido fetiches -falsas imágenes de Dios-. Por eso un primer discernimiento, un primer acercamiento a la experiencia espiritual, tiene que encaminarse a verificar si eso que llamamos "Dios", refleja en realidad la imagen del Dios de Jesús o es una pobre percepción de Dios, producto de nuestra propia fragilidad humana.
Se trata de reivindicar el verdadero rostro de Dios, de rescatar la imagen auténtica de Dios de la multitud de imágenes distorsionadas, fetichistas, que se han creado de Él.
Vamos a examinar -sin agotarlas- por supuesto y de manera somera, algunas imágenes de Dios producto de nuestra historia personal, nuestros miedos, huídas, compulsiones, los rostros culturales que nos han vendido en la familia, en la escuela, en la iglesia... y a las que de una u otra manera nos han enseñado a rendirle culto. Me sirvo de una presentación que preparé en ppt para ayudarnos a través de las imágenes.

IMÁGENES FALSAS DE DIOS


El dios perfeccionista - dios con minúscula porque pobre es su realidad- tiene un asidero muy bueno en las personas a las que les cuesta admitir sus propios errores y los de los demás. Siempre anteponen el deber al placer a tal punto que ni su cuerpo ni su mente descansan. Se implican exageradamente en el trabajo hasta poniendo en riesgo su salud. Los momentos de ocio y de descanso son una pérdida irremediable de tiempo. En el fondo soy perfeccionista para que no me condenen.
El fetiche (fetiche porque no es el auténtico rostro) de dios, es implacable con quienes no llegan a la perfección. Este Dios exige la renuncia y negación de deseos y muestras de afecto. Hay que evitar las relaciones peligrosas. Dios es el único con el que merece la pena comunicarse. Se podría expresar así: "Dios es la perfección suma. Me enseña lo que hay que hacer y se me muestra como camino a imitar. Con El la vida no me resulta complicada. Yo me esfuerzo por imitarlo y darle gusto. Con El me comunico mucho mejor que con el resto de la gente." Este Dios exige obediencia a todas las normas y preceptos. Lo importante es el ejercicio del no: no hagas, no sientas, no pienses... el sí sólo se conoce como cumplimiento de normas; el premio es una cuestión de justicia y de méritos propios.

El dios sádico puede ser el fetiche de personas que suelen ser desconsideradas y agresivas hacia sí mismos y hacia los demás, tienden a ser dominantes en las relaciones y humillan a los demás en presencia de otras personas, castigan con dureza y limitan la autonomía de los otros, no se dan cuenta del dolor que causan, a menudo consiguen cosas de los demás atemorizando.
Este es un fetiche que nos aplasta- un dios que nos exige cosas que cuesten, cosas que sangren, cosas que duelan, que nos hace sentir, creer y decir, por principio, "mientras más difícil sea, ¡más signo es de dios!".

El dios negociante, exitoso -siempre en minúscula-, un fetiche que exige obras, que exige cultivar la imagen, que es alguien que puede comerciarse. Por eso la relación con ese dios se torna mercantilista: "te hago para que me des"...
Es propio en personas que fueron más valoradas por el hacer que el ser, se movieron en la dinámica de que mientras más cosas haga por los demás mayores recompensas voy a obtener.

El dios personalista e intimista -continuamos con minúscula- un fetiche hecho a nuestra pobre medida. Es el dios de mi propiedad, a quien manejo: lo hago a "mi imagen y semejanza", para mí; es un dios exclusivo porque es de mi propiedad.
Son personas individualistas, muy en lo suyo, que aman en exceso lo propio, muy de clausura y capillismo, hay una cierta dificultad para convivir con las diferencias.

El dios manipulable, abarcable -en minúscula porque es muy pequeño- un dios a quien se le puede manipular con ciertos ritos, oraciones o conocimientos esotéricos, a quien se le conoce en los libros, en el saber, en el entender lógico.
Las personalidades manipuladoras intentan recrear todo a su alrededor a su gusto y semejanza, su visión de mundo y de la realidad es la única aceptable.

El dios juez implacable -en minúscula por su mezquindad- un dios que está listo para juzgamos y castigarnos, sobre todo, en lo que respecta a nuestro cuerpo y nuestra sexualidad.
Este fetiche se adecúa a personas rígidas consigo mismas y con los demás, que han recibido una educación severa, muy exigente.

El dios hedonista -un dios del puro placer, un dios facilitón-. El dios del niño, que es imagen de sus proyecciones y de sus miedos. El dios de la sola resurrección, que no pasa por la muerte, que no quiere ver el sufrimiento, que no asume las consecuencias del compromiso.
En una sociedad del usa y bota, de relativismo exacerbado, de “hoy me siento bien y me quedo, pero no se qué pasará mañana”, asumir a largo plazo es muy difícil. El hedonista confunde felicidad con placer y huída del dolor.

El dios todopoderoso. Un dios que se confunde con el poder, que se coloca en la prepotencia y que entonces nos arma los mayores embrollos: no podemos explicamos ni entender, ni aceptar el mal ni el dolor frente a ese fetiche, haciéndolo responsable de las consecuencias del mal en el mundo, y de las consecuencias de la acción libre del ser humano en contra de sí mismo.
A este dios le debemos muchos favores desde la  infancia y también muchas decepciones.

El dios de la falsa conciliación y de la falsa paz -en minúscula por su cobardía- un dios de una paz, por ejemplo, sin justicia. Un dios que no exige la radicalidad del compromiso, sino el "bienestar" sin conflicto.
Con este fetiche se identifican las personas que huyen de los conflictos, para quienes todo tiene que estar en perfecta armonía.  “Yo estoy bien, tu estás bien”

Antes de continuar con el rostro de Dios que Jesús nos reveló hacemos un  alto y nos preguntamos:

 ¿Cuál de estos fetiches u otro pertenece más a mi propia realidad?
¿Cuáles observo en mis hermanos y hermanas de congregación?
¿Cuáles han sido los más “vendidos” por la Iglesia, la Sociedad, la Familia…?
¿Cuáles practicamos?
¿Cuáles comunicamos?

Todas estas imágenes fetichistas exigen que el primer trabajo de discernimiento sea descubrir si se está o no se está hablando del Dios que Jesús reveló; si es el Dios -¡ahora sí, siempre con mayúscula!- que se parece a Aquél con el que Jesús mantuvo su relación filial. “Muéstranos al Padre”, le dijo un día Felipe. Te lo he mostrado con sus mil rostros y todavía no los has distinguido. “Quien me ve a mi, ve al Padre”.
Jesús era consciente de lo que llevamos como producto de nuestras historias y aprendizajes y de la necesidad de un constante camino de conversión, pues Él mismo lo experimentó.
En la múltiple riqueza que nos ofrecen los Evangelios, espigamos sólo algunos de los rostros del Padre que Jesús nos deja.

EL DIOS DE JESÚS


El Dios de Jesús es el Padre de la alegre misericordia como lo encontramos en el Hijo Pródigo (Lc15, 11-22); El Dios que celebra el perdón con la fiesta; el Dios que le interesa nuestro corazón y no tanto nuestras acciones, el Dios que no nos pide la perfección sino la apertura a su modo diferente.
Algo que me ha quedado difícil entender siempre es porqué si Jesús acostumbraba celebrar el perdón y el arrepentimiento con un carácter tan festivo, la Iglesia, en el sacramento de la reconciliación, propone primero una “penitencia”, un “castiguito” por lo que hemos hecho. Esto tal vez refleja nuestro modo muy humano de pensar. El Padre no le da al muchacho “su merecido”, todo lo contrario, le organiza una fiesta. El que le quiere dar su merecido es el hermano mayor. A Zaqueo lo invita a una comilona, no permite ningún tipo de agresión con la adúltera, a los que llegan de últimos a trabajar les ofrece lo mismo que a los primeros. Cuánto camino de conversión necesitamos todavía para pasar de la penitente a la alegre misericordia.

El Dios de Jesús es el Padre del amor incondicional que nos quiere por lo que somos y no por lo que hacemos; el Dios que nos busca más, precisamente cuando hemos estado más alejados de lo que nosotros hemos captado como “su camino”. El Dios que nos ha querido cuando aún éramos pecadores(as) (Rm 5, 8) Y nos ama y nos prefiere justo por ello (Mc 2, 16-17).

El Dios de Jesús es el Padre de la gratuidad. Es la palabra que quizás, lo representa más. Todo en Él es gratuito. No se le compra con nada, no se nos vende por nada. Todo en Él, todo Él, es regalo, puro don que no exige trueques ni recompensas (Mc10,45).

El Dios de Jesús es el Padre del Reino, es decir, de un proyecto histórico suyo para con la humanidad; proyecto que implica la paz, la justicia, la concordia, la solidaridad, la igualdad, el respeto entre todas las personas y el equilibrio con el universo. Es un proyecto que comienza ahora y termina en Dios también. Es el Dios que se encarna en cada uno pero sigue siendo radicalmente Otro (Mt 25, 31-46).

El Dios de Jesús es el Padre que se experimenta, es decir, se le conoce y se le comprende desde la experiencia y el encuentro con Jesús, y no tanto desde el conocimiento (Jn 14,8-9). No hay pasos ni gradaciones en su comprensión. La clave exegética para estar en su sombra es el reconocimiento de nuestra condición de limitados y de pecadores, de pobres y de necesitados. Esta es la condición de su experiencia (Mt 11,25).

El Dios de Jesús es el Padre de la libertad (Gal 5,5) y la confianza, que apuesta por nuestra libertad y nos insta a ser libres (Jn 8, 31-36). Nos pone el amor como único criterio normativo. Es un Dios que pone el amor sobre la ley, la misericordia sobre la justicia. Es un Dios que nos invita a soltarnos y dejamos llevar por Él (Mt 6, 24-34).

El Dios de Jesús es el Padre de la Pascua, nos enseña algo radicalmente nuevo: que si el grano de trigo no muere no da fruto (Jn 12, 23-24). Da sentido al saber entregarse hasta el fondo: la muerte que genera vida (Jn 12, 25- 26).

El Dios de Jesús es el Padre encarnado,"en-tierrado" que escoge lo débil, lo pobre, lo pequeño como primer canal de revelación: la encarnación antes que cualquier otra formulación teofánica (Jn1, 14).

El Dios de Jesús es el Dios de la esperanza, es quien provoca en nosotros la capacidad de creer y de esperar, que hace posible que colaboremos en la movilización de la historia...

Nos preguntamos entonces "¿a quién busco, a dios o a Dios?" así, entre minúscula y mayúscula.

¿Qué experiencias me han ayudado a evolucionar del dios fetiche al Dios de Jesús? ¿Cuáles rasgos del Dios de Jesús tienen en mí mayor fuerza?
¿Cuáles menos?
¿Cuáles son los rasgos del Dios de Jesús propios de mi carisma?
¿Cuáles debemos potenciar más en la Venezuela de hoy?

DEPURACIÓN DE LOS FETICHES


Limpiar y reconstruir la experiencia de Dios, implica hacer experiencia de encuentro personal con el Dios de Jesús, depurar los propios fetiches de dios, descubrir los fetiches larvados de dios, en los entresijos de la propia personalidad.
¿Cómo desenmascarar los fetiches?
No podemos suponer que porque alguien maneje una teología adecuada sea ella la base de la experiencia espiritual o sea el marco de referencia del crecimiento personal. Partimos del hecho de que se puede manejar un discurso teológico correcto, bien fundamentado sobre Dios, pero vivir,-y lo que es peor- padecer el peso de sus fetiches.
Estos fetiches brotan de las compulsiones que generan los miedos personales, e impiden tener una relación cara a cara con el Dios que reveló Jesús.
Están como larvas ocultas en las entrañas de nuestra personalidad y, de ordinario, generan pesos indecibles, pues nos mantienen en el miedo y en la falta de libertad. Por esto, es necesario desenmascararlos, pues los fetiches, por principio, no se presentan descaradamente, sino encubiertos, camuflados, con una gran armadura de supuesta veracidad; más aún en una persona con una "cultura religiosa" elevada.
Los propios fetiches nacen de las compulsiones, y son fomentados por movimientos e instituciones socio-culturales y políticas. Es necesario depurarlos, desenmascarados y trabajados.

¿Cómo trabajar los fetiches?
Una vez reconocidos los fetiches (por medio de las compulsiones o de la experiencia de la culpa), hay que realizar un trabajo de “desmontaje” de ese fetiche que se apoya en las compulsiones y en las experiencias -sobre todo tempranas- que las personas han vivido. Este trabajo tiene un componente psicológico: drenar heridas, desactivar compulsiones, por una parte, pero por otra, debe darse un trabajo teológico que verifique que en realidad los nuevos conceptos de Dios están fundamentados en el Dios que nos reveló Jesús.
En síntesis, los cinco pasos que deben seguirse para limpiar y reconstruir la experiencia de Dios, y pasar del dios fetiche al Dios de Jesús, son:

1. Tener claridad -por lo menos teórica- sobre cuáles son las manifestaciones del dios fetiche y cuáles los rasgos típicos del Dios de Jesús.
2. Reconocer los propios fetiches de dios:
- el inherente a mi compulsión
-los que he recibido culturalmente, o de estereotipos sociales como del Dios varón, el patriarcalismo eclesial.
-3. Entrar en proceso de sanación personal: trabajar la herida, los miedos, las compulsiones.
4. Hacer el trabajo del descubrimiento del Manantial y del Agua Viva, y allí ubicarse en el umbral de la experiencia con el Dios de Jesús.
5. Favorecer una experiencia personal con el Dios de Jesús: desmontar racionalmente los concepto equívocos de Dios y, paralelamente, tener una experiencia personal de encuentro con el Dios de Jesús que le da vida y sentido a nuestro carisma.
Estos cinco pasos, tienen una cierta secuencialidad, es decir, no se dan completamente aislados unos de otros, sino en forma entrelazada; haciendo determinados énfasis en algunos momentos, pero siempre en forma incluyente
-explícita o implícitamente-.

BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

·         Aleixandre Dolores, Contactar con Dios

·         Juan Pablo II, el rostro de Dios Padre, anhelo del hombre

·         Cabarrús Carlos Rafael, Cuaderno de bitácora, para acompañar caminantes, guía psico-histórico-espiritual, 2ª edición

miércoles, 16 de mayo de 2012

Ensanchar la mesa: una mujer cananea



Presentamos la reflexión preparatoria a la Asamblea de Superiores Mayores de la Conver (30 de abril - 03 de mayo de 2012), cuyo tema es "Abramos espacio en nuestras mesas". Es evidente la invitación al diálogo intercongregacional e intercultural en nuestra realidad religiosa de Venezuela.
 

 
 

martes, 17 de abril de 2012

Economía para la misión


“Y dondequiera donde estén y se encuentren unos con otros los hermanos, muéstrense mutuamente familiares entre sí. Y manifieste confiadamente el uno al otro su necesidad, porque si la madre nutre y ama a su hijo carnal, ¿Cuánto más amorosamente debe cada uno amar y nutrir a su hermano espiritual?”
(Rb VI, 7-8)

Me siento frente al ordenador a teclear una palabras sobre la experiencia vivida estos días en el convento Santísima Trinidad y lo primero que se me viene a la mente es ese párrafo inicial que se encuentra en nuestra Regla. Lo pongo allí no por presunción, creyendo que ya vivimos de esta ideal manera, sino porque debe ser para nosotros una continua referencia de examen fraterno. La sana familiaridad, la confianza, el cariño, el amor, son los puntos básicos que nuestro bienaventurado Padre nos da como pistas de su seguimiento.
Esta semana de encuentro fraterno tuvo “un no sé qué” de distinto y natural. Distinto porque fue nuestra primera experiencia de amenos paseos, y natural por el ambiente enteramente familiar en que todo se desarrolló. Los dieciséis nos llevamos gratos recuerdos. Agradecemos de manera especial a los hermanos que por diversos motivos no pudieron participar, pero que se hicieron presentes con su oración.

Lunes 09 de abril, a lo largo del día fuimos llegando a Pueblo Llano desde los diversos puntos de nuestra geografía nacional. De esta forma en horas de la tarde estábamos casi todos los hermanos que podíamos participar al encuentro, la comunidad Santísima Trinidad nos recibió con todas las atenciones y el convento con su acogedor estilo fresco y limpio nos abrió las puertas. Durante la cena de este primer día nuestro querido padre custodio nos brindó información de diversas noticias y al final fuimos invitados a colaborar en la limpieza y orden de la cocina y comedor, lo que fue una de las cosas innovadoras y enriquecedoras que fray Franklin nos invitó a vivir como una gracia a la que todos estuvimos abiertos y disfrutamos. Al terminar, nos reunimos en la sala de tv para competir por comunidades en juegos de cultura bíblica y teológica (que aunque suene con ese título serio y formal fueron un par de horas de risa continua), y luego como custodia en un ahorcado de nombres bíblicos (con renovadas risas).

El día 10 Pueblo Llano amaneció con su particular aire frío de cielo despejado. Después del desayuno nos dirigimos hasta la laguna la Victoria para una “pequeña” caminata hasta la laguna de Mucubají. Ascensos de verde musgo, cielo azul, sol brillante, frailejones, horizontes intimidantes de gran belleza fueron los compañeros de camino. Marchamos en alegre charla deteniéndonos en pequeños momentos para respirar y disfrutar de cada rincón hasta que divisamos a lo lejos la laguna de Mucubají y a los hermanos que gentilmente nos esperaban allí con los carros. Al llegar, nuestro hiper-energético fray Pedro deseaba continuar en caballo hasta la laguna Negra, pero ninguno de los jóvenes hermanos nos animamos mucho. Después de calentar el cuerpo con té o chocolate y devorar un frugal almuerzo franciscano retornamos al convento. La eucaristía de la tarde fue presidida por fray Evelio y la homilía a cargo de fray José Alberto. Luego de la cena otro rato de sanas competencias entre comunidades con unos resultados…digamos: asombrosos…y dignos de otro par de buenas carcajadas.

El 11 desayunamos bastante temprano y partimos hacia Mérida con el fin de visitar el parque temático “La Venezuela de antier”, un camino de tres horas hasta que llegamos y todos juntos con la cédula de identidad datada de 1925 iniciamos el curioso recorrido en el tranvía del que bajamos amenazados con recibir “un par de planazos”. Visitamos un pequeño museo, atravesamos la cueva del Guácharo y en Nueva Esparta nos recibió un curioso personaje que con chistes un poco subidos de tono nos invitó a bailar el sebucán para lo que terminamos siendo un COMPLETO DESASTRE. Así fuimos por los diversos estados de Venezuela conociendo, aprendiendo y riendo. Fray Daniel fue nuestro torero oficial en la plaza de toros de Maracay y allí el espectro del hambre comenzó a hacer de las suyas. Por eso, la última parte fue un poco más rápida hasta regresar a los carros y, después de unos cuantos intentos fallidos, pudimos comer satisfactoriamente y emprender el camino de regreso por una carretera oscura y nublada en el páramo… todos llegamos con vida.
El 12 amaneció con una lluvia que no paró en todo el día e iniciamos el día con solemnes Laudes cantados y Oficio de lecturas. Terminado el desayuno y reunidos en el claustro del convento nuevo hicimos nuestro día formativo envueltos en ruanas, cobijas y hasta batas de baño. Fray Matteo y fray Franklin fueron los moderadores. La discusión se enfocó a la vivencia del aspecto económico siendo fieles al evangelio y a nuestra espiritualidad franciscana. El custodio inició la conversación reflexionando en la perícopa de la multiplicación de los panes y extrajo de ella una serie de enseñanzas prácticas para la vida fraterna. Luego, divididos por grupos, reflexionamos en otras citas bíblicas, a saber, la serie de instrucciones comunitarias que da Jesús a sus discípulos para no dar escándalo y llegar al reino de los cielos con toda justicia (Mc 9,42-48); el rico y Lázaro (Lc 16,19-31) y los jornaleros de la viña (Mt 19,30; 20,1-16). Cada grupo aportó sus consideraciones y posteriormente fueron enriquecidas con las intervenciones de fray Matteo. Fray Franklin trajo a consideración el espíritu de servicio del ecónomo brindándonos un completo artículo sobre el perfil del ecónomo para el día de hoy. Por la tarde nos dedicamos a temas más puntuales de interés práctico para la custodia, como el aspecto jurídico, el seguro social y sanitario, la situación de los hermanos extra-claustra. La eucaristía de la tarde fue presidida por fray José Luís y la homilía en manos de fray Pedro Briceño.

La lluvia hizo de las suyas y trancó el paso hacia Barinas pero afortunadamente se solucionó. Al final del encuentro, el día 13, todos comenzamos a partir desde tempranas horas.
Creo que todos hemos experimentado lo mismo a lo largo de estos días, una gran satisfacción por el camino que estamos haciendo como hermandad, el clima ameno y familiar nos hizo sentir en casa y nos motivó a seguir trabajando para construir y alimentar también nuestras comunidades locales. Dios bendiga cada una de esas iniciativas para el bien de nuestra presencia en Venezuela con el fin de vivir como custodia siempre EN COMUNION.
 Fray José Alberto


La Concepción Edo. Zulia.
10 de abril de 2012
Hermanos, feliz Pascua de Resurrección a todos.

Siento muchas ganas de estar allá compartiendo con Uds. de este encuentro de fraternidades. Pero esta vez el Señor me regaló otra experiencia.  Aquí en el Edo. Zulia, donde me encuentro con las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada, cerca de los enfermitos de lepra del Hospital Cecilia Pimentel.

Estos días de semana santa hemos tenido mucho quehacer por aquí. Desde visitar, casi diariamente, el Hospital y evangelizar visitando casa a casa los hogares de 4 barrios, donde lo que abundan son protestantes y guajiros. Pero al menos, uno que otro católico que hemos encontrado, se ha motivado a participar en las actividades. Los niños aquí abundan, son muy sencillos pero casi incontrolables. Son ellos los que más se acercan. Al menos hay la esperanza de que si perseveran, ellos serán los próximos animadores de estos sectores, tan desatendidos por la acción misionera de la Iglesia debido a la basta extensión de territorio de una misma parroquia. Se calculan unos 180mil habitantes en toda la jurisdicción parroquial. Al menos por esta zona en la que me encuentro, las hermanas están haciendo un buen trabajo.

La experiencia con los enfermitos de lepra en el Hospital es algo que me gusta. Es la segunda vez en los últimos años que vengo aquí. Es venir con la conciencia clara que más que venir a hacer una pastoral sacramental, es venir a escucharlos y simplemente estar entre ellos. Pasar el rato con ellos. Compartir en medio de sus sonrisas y su dolor, la cruz que llevan, no solo por la enfermedad (que ya es bastante), sino también por las condiciones inhumanas en las que los hacen vivir la mayor parte del personal que aquí se dice que “trabajan”. Los que han venido acá saben bien a qué me refiero.  Aquí estaré hasta fin de mes.

Con el gozo de estos días de pasqua y la satisfacción de encontrase entre hermanos espero que estos días en Pueblo Llano sean de mucho provecho, confraternización y esparcimiento para todos. Los encomiendo en mis oraciones. Espero estar en las de Uds. también.

Paz y bien hermanos, el Señor nos bendiga.
FJdXto
Fray Javier Mora (OFM.Conv).


domingo, 1 de abril de 2012

Carta para Pascua 2012


Barinas, 01 de abril 2012
Domingo de Ramos
Prot. 59/11-15

Hermanos muy amados, ¡el Señor les dé la paz!

Este saludo que S. Francisco encomienda a sus frailes asume un significado muy particular mientras estamos celebrando el Domingo de Ramos, portal de ingreso a la Semana Santa. Nos remite al mismo saludo del Resucitado, en el día de Pascua, cuando aparece a sus discípulos, encerrados por miedo a los judíos: “¡Paz a ustedes!”. Invitación a salir de la parálisis que los atenaza, para vivir y anunciar el Reino de Dios, de justicia y de paz. Una paz que no es mera ausencia de conflictos, sino vivencia y testimonio de una vida más plena, que sólo Dios nos puede donar, y sólo en y con Él es posible. Vida plena que se debe augurar a todos y buscar esmeradamente, para pregustar ya sabores de eternidad y experimentar la alegría verdadera. Pues, la alegría algo alborotada y superficial de la muchedumbre agitando ramas en el día de hoy, debe dar paso a aquella que deriva del compromiso decidido, íntimo y patente, de acompañarse a Jesús en su experiencia terrena de pasión por Dios y los hombres, hasta dar la vida por esto, para alcanzar así aquella paz-felicidad que el Resucitado propone y dona a sus discípulos de todos los tiempos.

Los obispos de Venezuela han propuesto vivir un año dedicado a la búsqueda y vivencia de la paz, tan necesaria en nuestro contexto nacional caracterizado por una inseguridad social preocupante, que genera un miedo generalizado, el encerrarse cada uno en su propia casa, la mirada sospechosa hacia quienquiera nos cruce y no sea un conocido. Aún más con vista a las próximas elecciones presidenciales. El clima de desencuentro verbal y casi físico; la calificación del adversario como enemigo, con todo el vocabulario violento que pueda conllevar, son inadmisibles para los cristianos, y van combatidos rotundamente. Hay que favorecer y fomentar el sueño evangélico de una comunidad de hermanos, donde diferencia no es sinónimo de conflictividad, sino más bien de reto a la integración y al intercambio de riquezas. ¡Bienaventurados los constructores de paz! Es superfluo subrayar el aporte que nosotros franciscanos podemos y debemos dar a este anhelo. De lo contrario, el saludo pascual, que nos caracteriza frente a la humanidad, podría sonar falso y hueco.

Gracias a Dios, en este momento no existen en la Custodia situaciones de conflicto. Dijera, antes bien, que estamos viviendo una primavera presagiadora de frutos maduros. Aún nos falta camino a recorrer. Tal vez, esta madurez está reservada sólo al más allá. Sin embargo, no podemos desistir del buscarla, dando espacios siempre más grandes a Dios en nuestros corazones y fraternidades. Puede que, a veces, nos domine el desaliento o el miedo, generando cerrazones que parecen impenetrables e infranqueables. No olvidemos que Jesús no se detiene frente a puertas cerradas y muros robustos. Démosle siempre más entrada en nuestra vida, y asistiremos al milagro del don de una vida plena y de la paz fraterna, que sólo su presencia nos puede donar. Estamos desafiados a dar calidad teológica, motivaciones cristianas, profundidad humana a nuestro estar juntos, a nuestra vida comunitaria ya esencialmente buena y a nuestro testimonio.

El Domingo de Ramos de este año tiene un valor particular para nosotros franciscanos. Hace ochocientos años Clara de Asís decidió, en esta misma fiesta litúrgica, fugarse de su casa, para abrazar el Amor único y verdadero, el de Dios, haciendo propia la forma de vida de Francisco el Poverello. El secreto de la verdadera alegría es confiarse en Dios”. Lo afirma Benedicto XVI en el mensaje con motivo del Año de Santa Clara, que celebra el octavo aniversario de la consagración y conversión de la Santa de Asís. El secreto de una vida plena y una paz verdadera reside en esta confianza, sin la cual lo terrenal roba espacio a lo espiritual.
Continúa el Papa: “En su significado profundo, la «conversión» de Clara es una conversión al amor. Ella no tendrá nunca más los trajes refinados de la nobleza de Asís, sino la elegancia de un alma que se gasta en la alabanza a Dios y en el don de sí misma. En el pequeño espacio del monasterio de San Damián, a la escuela de Jesús Eucaristía contemplado con afecto matrimonial, se irán desarrollando, día tras día, los rasgos de una fraternidad reglada por el amor a Dios y la oración, por la atención y el servicio. Es en este contexto de fe honda y de gran humanidad que Clara se vuelve segura intérprete del ideal franciscano, implorando aquel «privilegio» de la pobreza, es decir la renuncia a poseer aun fuera sólo comunitariamente unos bienes, lo cual dejó largamente perplejo el mismo Sumo Pontífice, quien finalmente se rindió frente al heroísmo de su santidad…
La historia de Clara, junto a la de Francisco, es una invitación a reflexionar sobre el sentido de la existencia y a buscar en Dios el secreto de la verdadera alegría. Es una prueba concreta que quien cumple la voluntad del Señor y confía en Él no sólo no pierde nada, sino, antes bien, encuentra el verdadero tesoro capaz de dar sentido a todo”.
La memoria de esta conversión de S. Clara en el día del Domingo de Ramos, nos impulsa también a nosotros a la radicalidad en el seguimiento de Cristo, pobre y crucificado, para alcanzar la alegría y la paz que Él nos anuncia en su resurrección.

Les deseo a todos una Semana Mayor que sea una verdadera experiencia de santidad, a la luz de las liturgias de estos días y del servicio al pueblo de Dios. Nos acompañen y estimulen el ejemplo de Nuestro Padre S. Francisco y S. Clara, y los demás santos franciscanos, quienes, contemplando la entrega total de Jesús en la cruz, pudieron alcanzar las cumbres del amor de Dios recibido y compartido. La Virgen de Coromoto nos ayude a recibir el cuerpo de su hijo en nuestras vidas y fraternidades, participando de la Eucaristía y de los misterios del Triduo Pascual. Les reitero el saludo-augurio de Francisco: “¡El Señor les dé la paz!”. Un abrazo fraterno a todos. 
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Fray Matteo Ornelli
Custodio provincial

Clara de Asís: implorar el privilegio de la pobreza


“El secreto de la verdadera alegría es confiarse en Dios”. Lo afirma Benedicto XVI en el mensaje con motivo del Año de Santa Clara, que celebra el octavo aniversario de la consagración y conversión de la Santa de Asís. El mensaje del Papa fue leído anoche en la Catedral de San Rufino, por el obispo de Asís-Nocera Umbra, Mons. Domenico Sorrentino, durante la celebración de las Primeras Vísperas del Domingo de Ramos.
Dice el Papa en su mensaje, que se centra en la actualidad franciscana, que San Francisco y Santa Clara todavía hoy hablan a los corazones de los jóvenes. "¿Cómo no proponer tanto a Clara, como a Francisco, a la atención de los jóvenes de hoy", se preguntó el Santo Padre, que escribe que "el tiempo que nos separa de estos dos santos “no ha disminuido su atractivo". Por el contrario, señala, "se puede ver la actual confrontación con las ilusiones y desilusiones que a menudo marcan la condición de los jóvenes de hoy." Nunca, advierte Benedicto XVI "una época como la actual ha hecho soñar tanto la imaginación de dos jóvenes, con miles de atractivos de una vida donde todo parece posible y lícito". Y aun así, "cuánta insatisfacción que hay, ¿cuántas veces la búsqueda de la felicidad, acaba tomando caminos que conducen a paraísos artificiales, como los de las drogas y la sensualidad desenfrenada."
El Papa también se detiene en su mensaje sobre la "situación actual con la dificultad de encontrar un trabajo digno y poder formar una familia unida y feliz, que añade nubarrones en el horizonte" de la juventud. Sin embargo, el Santo Padre afirma con esperanza que "no faltan jóvenes", incluso en nuestros días, que recogen la invitación de confiarse a Cristo para afrontar con valentía, responsabilidad y esperanza el camino de la vida, incluso eligiendo la opción de dejarlo todo para seguirlo en el total servicio a Él y a los hermanos". Por esto indica el Papa la historia de Clara y Francisco, "es una invitación a reflexionar sobre el significado de la existencia y buscar a Dios en el secreto de la verdadera alegría." Y añade el Papa Benedicto: esto "evidencia que quien cumple la voluntad del Señor y confía en Él, no sólo no pierde nada, sino que encuentra el verdadero tesoro capaz de dar sentido a todo."
El Papa reitera que la "conversión" de Clara, que se produjo en los días previos a la Pascua de Resurrección, es una "conversión del corazón." Como Francisco, recuerda el Papa, "Clara ya no tendrá ropa fina de la nobleza de Asís, pero sí la elegancia de un alma que se enciende en la alabanza a Dios y el don de sí misma." Clara por lo tanto, "se hace segura intérprete del ideal franciscano" implorando el "privilegio de la pobreza", que "dejó largo tiempo perplejo al mismo Sumo Pontífice, quien finalmente se rindió al heroísmo de su santidad."
El mensaje de Benedicto XVI también recuerda el "rasgo eclesial" de la historia de Clara y Francisco, asistidos por el obispo de Asís, a pesar de que muchos quisieron entonces impedir su elección. "Institución y carisma - escribe Benedicto XVI – interactúan perfectamente. El amor y la obediencia a la Iglesia, tan marcados en la espiritualidad franciscana y de las Clarisas tienen sus raíces en esta hermosa experiencia de la comunidad cristiana de Asís", que acompañó en el camino de la santidad a Clara y a Francisco. El Papa concluyó su mensaje con un pensamiento a las Clarisas, que "muestran todos los días la belleza y la fecundidad de la vida contemplativa, para ayudar en el viaje a todo el Pueblo de Dios"; y a los franciscanos de todo el mundo como "tantos jóvenes a la búsqueda y necesarios de luz". El Papa termina su mensaje con la esperanza que los niños de hoy puedan "descubrir cada vez más estas dos figuras luminosas del firmamento de la Iglesia."
(ER-RV)

lunes, 26 de marzo de 2012

Una semana después...


Valiéndome de la famosa frase de Fray Luis de León, “Como decíamos ayer…” quisiera retomar algunas cosas ocurridas esta semana aquí en el Hospital Universitario de Caracas, en torno a la situación de Fray Edisson, luego de haberse cumplido las primeras, y tan vitales, primeras 48 horas post-operatorias de nuestro frailecito.
Les confieso que durante estos días, todos los relojes que vemos aquí, han sufrido una extraña enfermedad. Y es que no marchan con la misma normalidad de antes. Son lentos, muy lentos. Una hora parece un día entero. Pero bueno, creo que ya comenzaran a andar en su normalidad los próximos días a medida que Fray Edisson irá recuperándose y estando en mejores condiciones.
Luego de aquellas primeras horas post-operatorias hemos venido viendo poco a poco la evolución que ha tenido nuestro hermano…

VIERNES 9, DOS DÍAS DESPUÉS DE LA OPERACIÓN
La tarde del 9 de Marzo, pasadas las 6pm, escribí en el muro de mi Facebook:
Lo pude ver por un par de veces. Una por la visita y la otra porque tuve que regresar a UCI para llevar unas cosas que pidieron. Por ahora está sedado. Lo mantienen estable.

Qué alegría nos producía el poder pasar a verlo, pero a la vez qué dolor sentíamos por encontrarlo en aquellas condiciones. Su aspecto era verdaderamente crítico. Con tubos y mangueras por doquier. Maquinas y aparatos en su entorno que lo mantenían con vida y monitoreaban su estado. Para nosotros era un fuerte impacto cada vez que pasábamos a verlo y encontrarlo en aquellas condiciones. Pero como dije la vez pasada, éramos consientes que todas aquellas cosas eran importantes y necesarias para su recuperación. Aunque todo esto se le convirtiera en la tortura más fuerte, todo eso era necesario para continuar adelante.
En estas horas el agravante de la situación era la hemorragia interna que no paraba y seguía dando bastantes motivos por qué preocuparnos. Si la hemorragia continua es muy posible que ingrese de nuevo al quirófano. Esta idea nos aterraba. Pero gracias a Dios que entre los tres, (la mamá, la tía y yo), tratábamos entre nosotros mismos de levantarnos el ánimo si veíamos que alguno decaía.
En algunas ocasiones, y sólo por unos pocos minutos, tenía que salir a tomar aire y tratar de reanimarme y tomar fuerzas para no dejarme llevar por las circunstancias que cada vez nos preocupaban más. Pero Dios da la fuerza y el coraje de seguir. Cuando sentíamos que las fuerzas humanas se agotaban y nos sentíamos por el suelo, la fuerza y el poder de Dios nos ayudaba a seguir luchando por y con Edisson. En muchos momentos nos sentábamos a rezar el rosario o sencillamente a hacer oración mental. Algunos pacientes y familiares del mismo departamento de Cirugía Cardio-Vascular (CCV) nos acompañaban a rezar. Esto era realmente reconfortante.
Esa misma noche no tuvimos otra noticia sino que la hemorragia no paraba. Sin embargo, era menor que antes y la mantenían monitoreada. No obstante, una nueva complicación se agregaba. La presión arterial iba en ascenso y eso era un agravante para la hemorragia y para toda la condición en la que se hallaba. La estaban tratando de mantener estable y hasta ahora Fray Edisson respondía a los medicamentos. Antes de recostarme para descansar un rato, escribí en mi facebook:
Gracias a todos por las oraciones, las cuales pedimos que no disminuyan. Por ahora continuamos a la espera de mejores noticias. La hemorragia aun está pero menos fuerte. Últimamente ha presentado complicaciones con hipertensión arterial pero se la están controlando. Por ahora nos queda seguir esperando y pedir a Dios que nos regale muchas bendiciones, su paz y el bien. Dios les bendiga!

SABADO 10 DE MARZO
A la mañana siguiente, la noticia que recibíamos del estado de salud de Fray Edisson era que continuaba igual. La hipertensión aun persiste. Aun se le continúan haciendo transfusiones debido a la pérdida de sangre que ha tenido. Parecía que las cosas cada vez más iban desencadenando otras. Pero al menos nos mantenía más tranquilos el hecho que los Doctores decían que a Fray Edisson lo mantenían estable.
Es él el que principalmente lleva esta lucha por salir adelante. Con la ayuda que la ciencia médica le está aportando y con la Gracia que viene del poder y el auxilio de Dios, además de las muchas oraciones que tanta gente está haciendo por él, llegará el momento en que los médicos digan que ya puede salir de la UCI. « ¡Señor, escucha mi voz! Estén tus oídos atentos al clamor de mi suplica ».

EN COMUNICACIÓN
Escribí esa mañana en el muro de mi Facebook:
Buen día a todos. Actualmente la condición de Fr. Edisson no es del todo estable. Hay algunas dificultades con respecto a la hipertensión. Sigamos rezando para ayudarle en esta lucha que él está llevando en estos momentos. Paz y Bien!

Muchas personas me escriben al celular a todas horas y todas con la misma pregunta: “¿Cómo sigue fray Edisson?”. Eso por una parte me contenta, saber que tantos están preocupados; pero, por otra parte me apena, porque a todos les reenvío el mismo mensaje; ya no tengo ánimo de escribir mensajes personalizados. Por tal motivo, he optado por publicar, a lo largo del día, en mi Facebook, una que otra novedad que se va presentando. Yo se que todos no tienen Facebook. Pero al menos una gran parte de las personas que me llaman y escriben pueden seguir la noticia por este medio. Ya luego los demás se enteraran cuando redacte algunas líneas sobre lo ocurrido estos días.
A mis frailes (al menos a uno que otro, de cada convento) les envío mensajes de texto informándoles cada novedad relevante. Así, siento que en estos momentos crecen los vínculos y la comunión fraterna entre los Hermanos Menores que formamos parte de esta Custodia venezolana. He recibido algunas llamadas telefónicas, correos y mensajes de los Hermanos que están fuera del país. Entre ellos, del Padre Giuseppe Piemontese, Padre Francisco Calderoni, Fray Carlos Ortiz y Fray Yohanny Luna. Cada mensaje y recado se los haré saber a Fray Edisson cuando ya esté en su habitación de CCV. Dios quiera que sea pronto.
Este día para mí fue verdaderamente eterno. Por una parte, las condiciones en las que se hallaba Fray Edisson daban mucho de qué preocuparse y estar alertas. Por otra parte, pensando en mí hermana que sería intervenida quirúrgicamente en la ciudad de San Cristóbal. Gracias a Dios que al final de la tarde recibí la noticia de que ella había salido bien de la operación.  

FELICIA
Al lado de todo esto,  aun nos embargaba la noticia recibida dos noches antes sobre Felicia. Felicia era una jovencita, piel morena, de 24 años de casi un metro sesenta de estatura. Había sido hospitalizada en el mismo departamento de CCV donde estaba Fray Edisson, unos 14 días antes que él.
Con Felicia compartimos desde que llegamos al Hospital Universitario de Caracas (H.U.C). Su sencillez y humildad eran su carta de presentación. Su alegría y su tímida sonrisa hacían que le tomáramos más aprecio. Ella siempre iba a buscar a Fray Edisson a su habitación para salir a las otras habitaciones y visitar a los otros pacientes, no en plan pastoral ni mucho menos, sino a bromear y armar el “alboroto” a cualquier hora. Ellos se decían continuamente que pronto saldrían de eso y que cuando los operaran iban a pasar la recuperación en UCI, el uno al lado del otro y así “echarían broma” también allá en piso 6 donde se encuentra la UCI.
Felicia se destaca muy bien en hacer trabajos artesanales. Ella enseñó a Rosa (la tía de Edisson) a elaborar unos gorros de abrigo muy simpáticos. De hecho, tejió uno especialmente para Fray Edisson, semanas antes de la operación. Otra cosa que elabora son unas “pulseras” con laminas de plástico cortadas de las botellas de refresco, e hilos de colores en las que escribe el nombre de la persona a quien va dirigida. De verdad que son una buena representación de trabajo artesanal.
Felicia es madre de dos hijos. Una niña de 5 años y un niño de 3 años, los cuales en todo el tiempo que llevamos aquí nunca han podido venir a ver a su mamá por ser una familia de escasos recursos económicos.  La persona que cuida de ellos durante este tiempo es la mamá de Felicia. Pero ella siempre habla de sus hijos con cariño y nos muestra sus fotos que guarda en su celular. Nuestra amiga fue operada el día después que operaron a Fray Edisson. Su intervención tardó casi todo el día. Su diagnostico era de insuficiencia severa en la válvula tricúspide. Era su segunda operación en diez años. Felicia Blanco, murió esa misma noche como a las once, seis horas después de salir de quirófano, en la Unidad de Cuidados Intensivos al lado de su amigo Edisson.
Díganme ustedes si no nos tuvo que haber conmovido todo esto.

FIN DEL DÍA
A las 6:30pm, después que salimos de verlo, escribí informando sobre la situación y la evolución presentada durante el día:
Hemos visto a Fr.E. Su condición actual es estable. Ya no hay hemorragia. La hipertensión está siendo controlada. Por los momentos está cesado pero presenta muchas molestias de dolor y cansancio. Está inquieto. Sigamos orando. Paz y Bien.

Esta vez Fray Edisson se hallaba bastante inquieto. A pesar de los sedantes se movía mucho. Su rostro refleja un gran cansancio. Pude ver que sus manos fueron amarradas a la cama para evitar que se arranque los cables y aparatos que tiene sobre si. Esto es muy normal en pacientes que están en estas mismas condiciones.
La última actualización que escribí en mi facebook fue diciendo: “Feliz noche (mejor dicho feliz madrugada) a todos. Esperando mejores noticias para el día de hoy. Paz y bien. zzZ”

DOMINGO 11
Este día muy temprano se hizo una Hora Santa en la capilla del Hospital por la salud de todos los enfermos, en particular por la del Padre Edisson. Luego participamos de la celebración Eucarística que se hace cada domingo en el auditórium del Hospital a las nueve de la mañana. Participamos de esta Misa y luego fuimos a la habitación a esperar que llegara la hora del medio día para pasar a la UCI y ver de nuevo a Fray Edisson. No habían grandes noticias ni detalles de cómo iban las cosas allá en la UCI. Solo alguna que otra palabra que nos decían las enfermeras. “La recuperación de Fray Edisson va avanzando lentamente pero con un horizonte un poco más despejado”.
Esa tarde casi a las dos, escribí en facebook:
Hace una hora pasé a verlo y nos encontramos con la sorpresa de que estaba despierto, sin sedantes y serenos. Le hablé un poco dándole ánimo y diciéndole que ya pronto va a salir de ahí. El actualmente está entubado y su respiración depende de ese tubo. En las próximas horas los terapistas comenzaran a intentar el proceso de retirar los aparatos para ver cómo reacciona. Si todo va bien ya le quitaran los tubos, si no hay que esperar más tiempo. Algunas cosas ya se han superado pero no tenemos que dejar de seguir orando. Dios les bendiga por sus oraciones por él y los que estamos con él. Paz y Bien.

Esta visita en la UCI fue particular. Éramos nueve personas que estábamos por pasar a verlo. Habían venido otros familiares que viven aquí en la capital. Nos permitieron pasar, como de costumbre, siempre uno por uno. Hay que caminar por un pasillo largo hasta llegar a la puerta que se halla a mano derecha. Ahí está la sala donde se encontraba nuestro hermano. Pasar y colocarse una bata azul que se tomaba de detrás de la puerta era un precepto casi que sagrado para poder entrar a verlo.
Todos los que pasaban a verlo por primera vez allá en la UCI, salían con una cara que reflejaba el deseo de querer verlo de nuevo estable y como siempre, ya que así como se encontraba no daba otra cosa, sino pensar que su estado era crítico y lo hacía sufrir demasiado. 
Luego todos se marcharon y logramos descansar un rato en la habitación. Esperábamos el turno de pasar a verlo en la tarde nuevamente. A eso de las 5:40pm subimos por aquellas largas escaleras hasta el piso 6. Cuando dieron la orden de pasar, entramos uno a uno, pero esta vez estaba nuevamente dormido como en otras ocasiones. Escribí inmediatamente al salir:
Ya lo vimos! Lo mantienen sedado. Seguimos rezando para que supere este momento por el que está pasando. Paz y Bien.

Así concluíamos un día más de esta espera interminable para verlo de nuevo establecido en su habitación donde ha estado hospitalizado. Esperar y sencillamente esperar. Todo está en las manos de Dios. En Él queremos confiar.
«Cristo, mediante su propio sufrimiento salvífico,
se encuentra muy dentro de todo sufrimiento humano»
(Juan Pablo II, Carta Apostólica Salvifici Doloris, n° 26)

LOS DÍAS VENIDEROS
El lunes en la mañana comenzaron los médicos el proceso de “desedación”, es decir, reducir las dosis de sedantes hasta retirarlos por completo y ver cómo reacciona para luego proceder a desentubarlo. No se sabe si responda positivamente a esto. Si se presenta alguna complicación habrá que esperar más días hasta que logre soportar el estar sin sedantes y sin el respirador artificial. Al menos sabemos que desde el sábado 10, ya no hubo necesidad de más transfusiones de sangre y todo se mantenía bien.

“ESTÁ MAL PERO VAMOS BIEN…”
Entre todos los médicos que atienden a Fray Edisson hay uno que es muy destacado por sus capacidades profesionales, pero en el trato con las personas es una verdadera pata (ya saben dónde). Hoy en la mañana lo encontramos en uno de los pasillos del Hospital y le preguntamos por la situación actual de Fray Edisson y lo que nos respondió fue: “Edisson está mal, su situación es delicada pero vamos bien”. Este Doctor ha tenido algunas insolencias en otros momentos para con la Mamá de Fray Edisson y su tía. Pero gracias a Dios hemos sabido controlar la situación. Ya sabemos cómo es él y no le damos mucha importancia a sus comentarios.
Así, en este mismo ambiente, nos han pasado las horas. Ya poco a poco Fray Edisson ha ido evolucionando bastante bien. A lo largo del día, y en las horas respectivas de poder pasar a verlo en la UCI, íbamos y veníamos del segundo al sexto piso. Siempre con la esperanza de poder tener nuevas y buenas noticias.
Finalmente, el miércoles 14, a una semana de la operación, recibimos la noticia de que le habían retirado el respirar artificial. Ya podía estar sin los aparatos y maquinas a los que estaba sujeto.
Cuando entramos a verlo al medio día ya él solo tenía la mascarilla de oxigeno. Su cara mostraba otro semblante. Ya pronto lo bajaran para su habitación.

UN ADIÓS MUY PARTICULAR A LA UCI
Cuando la mañana del miércoles fue su mamá y su tía a verlo en la UCI, sucedió algo que nos asustó a más no poder. Resulta que cuando entraron a verlo, Fray Edisson le dice a su mamá que en pocos minutos sería operado nuevamente de emergencia. Que solo aguardaban a que llegaran los anestesiólogos para comenzar la operación “de emergencia”. Sus pulmones estaban a punto de colapsar debido a que estaban llenos de líquido.
Podrán ustedes pensar cómo fue el susto que abordó de nuevo. Esa noche yo me había quedado en el convento de Lídice. A las 6am, recibí una llamada de Rosa, la tía, contándome toda aquella situación que se presentaba de manera tan improvisa. “Javier, vente de inmediato. A Edisson los van a operar de emergencia. Está muy mal…”.
Yo me levanté en carreras. Informé a los frailes del convento y me preparaba para salir de inmediato al Hospital. Esos días había venido a ver a Fray  Edisson el Padre Custodio, al cual cuando le di la noticia casi se desmalla del susto.
Pero bien, resulta que cuando iba en camino al Hospital, me llama la tía Rosa. Riéndose me dice: “Ya no se asuste. Lo de la operación no es cierto”. Yo me quedé que no sabía qué pensar.
Lo que sucedió fue que, debido al largo tiempo al que estuvo Fray Edisson sometido a sedantes, su mente estaba delirando. Tenía una fuerte confusión entre fantasía, pensamientos, sustos y realidad.
Había sido él, el que había dicho que lo tenían que operar de inmediato. Sin ser esto verdad. Todo era fruto del delirio por el que estaba pasando (y por el que tendría que pasar por varios días hasta que se mente se normalizarse). Esto sí que fue un motivo para reír hasta no más poder. Ahora tendríamos que soportar por unas 48 horas todas sus imaginaciones hasta que volviese a su normalidad. 

EN LA RECTA FINAL PARA SALIR DEL HOSPITAL
Antes de medio día fue trasladado de la UCI hasta su habitación en el piso dos del Hospital. Ya de nuevo estaba entre nosotros. Eso era una gran alegría para todos. Fueron  siete días que permaneció en la Unidad de Terapia intensiva. Una vez ya instalado en su habitación, me dispuse a escribirle a los que esperaban nuevas noticias por mensajes de texto y el Facebook:
Otra nueva noticia es que Fray Edisson está ya en su habitación, fuera de la UCI. Por ahora no tendrá visitas ni usará el celular por un tiempo. P&B.

De inmediato muchas personas comenzaron a llamar o enviar mensajes de buenos deseos por la estabilización total de Fray Edisson. Es que de verdad la noticia era un gran motivo para estar alegres. Después de tantas angustias y sustos, ya era hora de comenzar a tener buenas noticias.
Esa misma tarde fuimos, Fray Matteo y yo, a ver a nuestro hermano. Al llegar, estaba profundamente dormido (a mi parecer ya estaba en su estado normal de vida). Cuando despertó, comenzó a contarnos, en medio de su delirio, que debía ser operado nuevamente de emergencia (la misma historia de la mañana). Fray Matteo se sorprendió mucho (él no sabía aun lo de los delirios que tenía Fray Edisson). En un momento salí con él de la habitación y le expliqué que todo lo que decía Fray Edisson era producto de su imaginación debido a los sedantes, etc. Y así reímos un rato con esta historia inventada en medio de sus recuerdos y delirios post-operatorios.
Dos días después ya todas estas alucinaciones pasaron por completo y sólo quedaba reírnos junto a Fray Edisson de todas las cosas que había dicho. A él le daba mucha risa y vergüenza a la vez.
Son muchas las cosas que se han superado ya gracias a Dios. Estos días la recuperación ha sido tremenda. Cada vez va tomando más fuerzas y ánimo. Ya anda caminando, aunque poco a poco, por el pasillo de CCV. Hasta una partida de Ludo ha jugado con nosotros la noche del jueves. Ya hasta tengo que regañarlo para que se cuide y no ande caminando por las habitaciones de los demás pacientes como si ya no tuviese nada.
Ahora sólo les dejo las últimas actualizaciones que he publicado en mi Facebook, así describo velozmente lo sucedido estos últimos días.

Hola a tod@s. Las noticias ya van siendo mejores cada día. Fr. Edisson continua en su habitación, bastante estable. Presenta bastantes dolores pero es algo normal de la situación por la que esta pasando. Repito, como decir ayer, a él no se le permitirá (por orden médica) el uso del celular por unos diaaas. Las visitas a partir de la semana próxima. También ha presentado unas dificultades en cuanto a la memoria y la coordinación de ideas, fruto del prolongado tiempo en el que estuvo bajo sedantes. Pero es algo que estos días irá mejorando hasta normalizarse. Seguimos orando bastante para que ya pronto esté totalmente bien y en casa. P&B. 

giovedì alle 23.16 tramite BlackBerry:
Fr. Edisson esta descansando. Ha estado adolorido pero tranquilo. Hoy se dio una buena ducha y ya su animo esta mejor. Ya camina unos pasos y esta noche hasta jugamos una partida de Ludo. Les envía saludos a todos! No dejemos de encomendarlo en nuestras oraciones. P&B. 
venerdì alle 8.17 tramite BlackBerry:
El paciente está dándose un buen desayuno. Envía saludos a tod@s. 

sabato alle ore 17.47 tramite BlackBerry:
Saludos desde la Unidad de CCV del H.U.C. Hoy fray Edisson ha estado bastante bien. Su recuperación va muy bien. Sin embargo, actualmente presenta una infección interna y otra en la orina pero están bajo tratamiento de antibióticos El aun no puede hacer uso del Cel. Las visitas ya han comenzado hoy. Estas son los martes, jueves, sábados y Domingos de 2pm a 4pm los fines de semana son a partir de las 11am. Fray Edisson les envía saludos besos y abrazos. Paz y Bien.

domenica alle ore 20.21 tramite BlackBerry:
Ha tenido un día lleno de visitas, chistes y risas. Su salud está más estable. Continua con algunas infecciones las cuales la tienen controladas con antibióticos. Mañana lo someterán a una serie de estudios para controlar el estado actual de su condición. Esperamos que esta semana sea dado de alta. Les envía muchos saludos. Por el momento no podrá usar su teléfono celular. Seguimos rezando y dando gracias por este verdadero milagro que el Señor nos ha hecho presenciar. Paz y bien a tod@s.

Agradezco a los hermanos de la comunidad de caracas, sobre todo a Fray José Alberto, por la atención y los detalles de gentileza que ha tenido ante todas estas aventuras que estamos atravesando.
A todos los frailes de las distintas comunidades también gracias por los mensajes y llamadas. Gracias a tantos laicos que han estado orando tantísimo por la recuperación de nuestro hermano Edisson. A todos, Dios les retribuya en salud y bendiciones.

Paz y Bien.
Fray Javier Mora