domingo, 15 de diciembre de 2013

35 años de presencia en Venezuela


Prot. 117/11-15
Caracas, 29 de noviembre del 2013
Fiesta de todos los Santos franciscanos

Muy queridos hermanos, ¡El Señor les dé la paz!
Primero que todo, espero se encuentren bien en sus respectivos lugares. Les escribo para que no pase desapercibido el 35º aniversario de la llegada de los primeros frailes menores conventuales a nuestras tierras venezolanas. A veces corremos el riesgo de vivir tan comprometidos en la labor pastoral, que nos olvidamos celebrar momentos importantes de nuestra vida religiosa y nuestra historia franciscana. Por lo contrario, deberíamos valorar el hacer memoria de los momentos y valores fundantes de nuestra presencia, así como nos enseña la misma Sagrada Escritura, involucrando asimismo a los feligreses, no solo para una estéril celebración humana, sino para no perder las coordenadas de nuestra identidad vocacional y testimonio de vida.

He querido volver a leer la crónica de los primeros días del arribo de los frailes:
·       27 de noviembre del 1978, llegada a Venezuela.
·       Día 28, a las 8 de la mañana, llegada a Guanare.
·       Día 29, conocimiento de la iglesia “S. José Obrero”, y celebración de la misa con los fieles.
Algo que me impacta es la humana perplejidad y angustia de los primeros misioneros frente a un ambiente totalmente nuevo y diferente de los demás ya vividos, que, sin embargo, los impulsa a una mirada de fe antes bien que a la desconfianza. Se vislumbra también la fuerza que se logra sacar actuando como fraternidad en el afrontar los incomodos iniciales. Además, es loable el espíritu misionero, en una situación de precariedad y sobriedad radical en lo que concierne la logística. Creo representan para nosotros los valores y el estilo de vida que nos deben caracterizar, un verdadero legado de los padres fundadores, a los cuales va toda la gratitud por su generosidad pastoral y el ejemplo de entrega a Dios.

Que Dios, el dueño de la mies, siga bendiciéndonos con el envío de trabajadores a su viña. La Virgen de Coromoto nos enseñe a tener entrañas de misericordia, empezando por las relaciones familiares. S. Francisco y los Santos franciscanos todos, que estamos celebrando hoy, nos ayuden a vivir la santidad más que a predicarla. 
fray Matteo Ornelli
Custodio provincial

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